martes, 28 de febrero de 2017

El estado de bienestar, Principales prestaciones: Educación

El derecho a la educación se remonta al momento en el cual el ciudadano y sus derechos se convierten en centro de la vida política. Dejando atrás los días de súbitos con la revolución francesa como punto de ruptura que marca el antes y el después.

En este proceso que dura casi dos siglos para su desarrollo, se distinguen tres oleadas:
-       Derechos civiles o derechos de libertad y defensa, estos son el derecho de expresión, el derecho de prensa, el derecho de libertad de culto, etc.

-       Derechos de participación o libertades políticas, estos tienen que ver con el sujeto de la vida pública (el ciudadano) y el respeto al ámbito propio frente al social y al del estado. Aquí están el derecho a la asociación de sufragio.

-       Derechos sociales o derechos prestacionales, la base de estos derechos se encuentra en la necesidad de asegurar un mínimo de igualdad si se desea disfrutar de las otras libertades y derechos previamente reconocidos. Estos derechos son el derecho al trabajo, el derecho a la vivienda, el derecho a la educación y el derecho a la salud.


La función del estado y los poderes públicos tienen que ver con el cumplimiento efectivo de este derecho. Asegurando su realización real.

De esta manera la educación se concibe como un bien público, ya que los beneficios que recibe el individuo de la educación, también la sociedad en la que se desenvuelve es beneficiaria al igual que este. Por esta razón se ve como un servicio público.

Los estados de bienestar en los últimos años está siendo replanteado, esto tiene que ver con la desvalorización que ha sufrido en la actualidad el concepto de igualdad.

Esto se produce por un impacto financiero, el modo que los estados están financiando los servicios públicos y que está amenazado por la crisis fiscal del estado. Esto ha llevado a la reducción de prestaciones y la renovación de la iniciativa privada.

Otro impacto, es la expansión de las ideas neoliberales acerca de los servicios públicos. Colocar el mercado en el centro de las relaciones humanas es lo que afecta al modo en el cual se concibe los servicios públicos.

Esto nos lleva a la cuestión de ver la educación como una mercancía que se vende al mejor postor o como un bien público en la cual el estado es el garante de este derecho igualitario para todos.

La educación es el principal paso a la contribución de la mejora de la sociedad, a la eliminación de las grandes brechas de desigualdades existen y que solo perjudican a los más vulnerables.

Es reconocido y aceptado el hecho de vivir en una sociedad de consumo, donde todo se compra y todo se vende. Donde ya existe un grupo en desventaja, con una serie de desigualdades que existen desde el inicio de los tiempos, las cuales aun persisten hoy en día. 

Se debe evitar que la sociedad termine de convertirse en una sociedad de mercado, donde solo priman los intereses de los grupos de las clases privilegiadas y donde esta pasa por alto los derechos de los grupos más vulnerables. 


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