El
derecho a la educación se remonta al momento en el cual el ciudadano y sus
derechos se convierten en centro de la vida política. Dejando atrás los días de
súbitos con la revolución francesa como punto de ruptura que marca el antes y
el después.
En
este proceso que dura casi dos siglos para su desarrollo, se distinguen tres
oleadas:
- Derechos civiles o derechos de libertad y defensa, estos
son el derecho de expresión, el derecho de prensa, el derecho de libertad de
culto, etc.
- Derechos de participación o libertades políticas, estos
tienen que ver con el sujeto de la vida pública (el ciudadano) y el respeto al
ámbito propio frente al social y al del estado. Aquí están el derecho a la
asociación de sufragio.
- Derechos sociales o derechos prestacionales, la base de
estos derechos se encuentra en la necesidad de asegurar un mínimo de igualdad
si se desea disfrutar de las otras libertades y derechos previamente
reconocidos. Estos derechos son el derecho al trabajo, el derecho a la
vivienda, el derecho a la educación y el derecho a la salud.
La
función del estado y los poderes públicos tienen que ver con el cumplimiento
efectivo de este derecho. Asegurando su realización real.
De
esta manera la educación se concibe como un bien público, ya que los beneficios
que recibe el individuo de la educación, también la sociedad en la que se
desenvuelve es beneficiaria al igual que este. Por esta razón se ve como un
servicio público.
Los
estados de bienestar en los últimos años está siendo replanteado, esto tiene
que ver con la desvalorización que ha sufrido en la actualidad el concepto de
igualdad.
Esto
se produce por un impacto financiero, el modo que los estados están financiando
los servicios públicos y que está amenazado por la crisis fiscal del estado.
Esto ha llevado a la reducción de prestaciones y la renovación de la iniciativa
privada.
Otro
impacto, es la expansión de las ideas neoliberales acerca de los servicios
públicos. Colocar el mercado en el centro de las relaciones humanas es lo que
afecta al modo en el cual se concibe los servicios públicos.
Esto
nos lleva a la cuestión de ver la educación como una mercancía que se vende al
mejor postor o como un bien público en la cual el estado es el garante de este
derecho igualitario para todos.
La
educación es el principal paso a la contribución de la mejora de la sociedad, a
la eliminación de las grandes brechas de desigualdades existen y que solo
perjudican a los más vulnerables.
Es reconocido y aceptado el
hecho de vivir en una sociedad de consumo, donde todo se compra y todo se
vende. Donde ya existe un grupo en desventaja, con una serie de desigualdades
que existen desde el inicio de los tiempos, las cuales aun persisten hoy en día.
Se debe evitar que la
sociedad termine de convertirse en una sociedad de mercado, donde solo priman
los intereses de los grupos de las clases privilegiadas y donde esta pasa por
alto los derechos de los grupos más vulnerables.
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